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A
García Tello,
Que
fue cirujano y poeta
En
Miraflores de Viña del Mar,
Por
Chile.
Allí
donde llega el ruido
Del
tren que corre hacia Santiago,
Más
allá del Estero, al pie de la Montaña.
Casa
de Miraflores
Donde
fuera a espiarte mi tímida mirada,
Para
ver cómo eras...allí,
Donde
en su compleaños
Prendiste
cuatro velas
Por
tu hija Pauline, muerta.
Yo
que seguií tu paso
Por
tus calles estrechas y arboladas,
Con
sus nombres de árboles:
Calle
de los Ligustros,
Calle
de los Alerces y de los Pinos,
Yo
médico...Yo poeta,
Pienso
en ti, que soñaste
Con
los hospitales limpios
Y
verticales de mi presente...
Yo
sólo adivino, García Tello,
El
canto de sangre y dolor que ensaya el Mundo
En
esta hora incierta,
Por
eso pido para mí el optimismo
De
tu bisturí generoso
Y
de tu pluma valiente,
Blandida
como un látigo
Sobre
los imbéciles y los proxenetas de la ciencia.
Caminaré
guiado por tu verso
Hacia
esa estrella que miraste
Por
encima del Ande,
Brillando
sobre América y el Mundo.
Con
fe en el Hombre,
A
pesar del cinismo y de la crueldad,
Del
egoísmo
Y
de la sangre.
En
espera de la gracia
Y
de la sonrisa verdaderas.
Por
la lucha, como tú la hiciste,
Y
por la Paz, como tú la soñaste,
García
Tello,
Cirujano
y poeta,
En
Miraflores de Viña del Mar,
Por
Chile...
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